San Francisco - California es un hermoso lugar. Es el lugar perfecto para recibir a turistas extranjeros, ya que su gente es muy cortés, amable, ademas de que el ambiente como tal es muy tranquilo y confortable.
Mi viaje fue aparentemente corto, un mes; este mes fue suficiente para no querer regresar ya que ademas de la ciudad en la escuela pude conocer a personas maravillosas de diferentes partes del mundo, con los cuales a pesar de las múltiples diferencias, no existió impedimento alguno para poder tener una gran amistad. Aun a pesar del tiempo que a pasado desde que retorne a mi país Ecuador, los extraño infinitamente a cada uno de ellos, los recuerdo todos los días e intento con mi mente volver a ese lugar en ese momento donde paseábamos por el muelle, íbamos al juego de los Giants, pasábamos por la playa, comíamos en el Japan Town e íbamos a caminar o andar en bicicleta por el Golden Gate.
Mi residencia se localizaba exactamente junto al China Town, por lo tanto, cada mañana debía bajar a este y coger el bus 30 a la escuela. El recorrido en bus era una aventura; todos los días encontraba una razón por la cual quedarme. En donde sea las personas eran muy amables, a parte de que encontraba latinos por todos lados. Era gracioso el hecho de que el bus tenia el aviso en: ingles, español y chino mandarín; de esta manera tan sencilla se mostraba la diversidad que había en San Francisco.
Definitivamente esta experiencia no la olvidare nunca, y cada día la querré repetir para poder estar junto a todas estas personas maravillosas que conocí y en esta hermosa ciudad que me recibió con las puertas abiertas. Creo que para una joven que salio por primera vez de su país no puedo existir mejor ciudad que esta.